No es para nada nuevo que el consumo de tabaco tiene consecuencias negativas para el organismo. En el mundo, y según recogen organizaciones y fundaciones como la OMS, muere una persona cada 8 segundos a causa del tabaquismo. Los problemas de salud que podemos achacar al consumo de este producto son algunos como: problemas cardiovasculares, cáncer, daños pulmonares, problemas bucales y en la piel…

Sin embargo, poco se ha hablado del daño que este producto es capaz de provocar en los ojos, pudiendo llegar a ser, a la larga, irreversibles tanto para consumidores como para los que están alrededor.

El hecho de consumir tabaco puede afectar de las siguientes formas:

  1. Tener un mayor riesgo de aparición de deficiencias en la visión. Las personas que fuman están acelerando su envejecimiento.
  2. DMAE. El tabaco contribuye a aumentar el riesgo de padecer Degeneración Macular Asociada a la Edad. Esta afección afectaría a personas mayores de 60 años. En cambio, con el consumo de cigarrillos el riesgo de padecerla se multiplicaría.
  3. Cataratas. Los cigarros liberan elementos químicos que aceleran el envejecimiento de las células que recorren el cuerpo humano. En este sentido, al fumar, tienes de dos a 3 veces más probabilidades de tener cataratas que una persona que fuma.
  4. Humo del tabaco. Además el humo del tabaco también afecta negativamente  a la visión provocando picores, irritación e incluso, infecciones que desembocan en una conjuntivitis, pequeñas úlceras o lesiones en la córnea.

¡Ojo! El consumo del tabaco también afecta a los fumadores pasivos. El daño se sucede en menor medida pero ocurre.

 

*Información de www.somosoptometristas.com