Se estima que en torno al 7’4% de la población de entre 12 y 65 años usa lentillas, según los últimos datos del Libro Blanco de la Visión en España. Este 7’4% de la población supone unos 2’5 millones de personas que usan este método en este país.

En trastornos visuales como miopía, hipermetropía y astigmatismo, se han utilizado tradicionalmente las lentillas para paliarlos, sin embargo, a lo largo del tiempo su uso ha ido creciendo.

El cambio de vida, el estilo actual y la llegada de las nuevas tecnologías están generando que las tasas de miopía crezcan a un alto ritmo, especialmente entre los más pequeños. Se estima que en la actualidad, cerca del 30% de los jóvenes son miopes y la tendencia, según estudios epidemiológicos del Bien Holden Visión Institute de Australia, es que en el año 2050 la mitad de la población de todo el mundo lo sea.

 

Pero la tecnología, no solo ha hecho que los casos de miopía aumenten sino que además están siendo también responsables de otro problema que está afectando a la salud visual: el Síndrome Visual Informático. El uso de las pantallas reduce el ritmo de parpadeo, lo que reduce la secreción del lagrimal y produce fatiga visual.

Para prevenirlo, se han desarrollado unas lentillas especiales que buscan proteger la visión y ayudar a minimizar los síntomas asociados al Síndrome Visual Informático.

Existen dos líneas de desarrollo en este sentido: lentillas que solo filtran la luz azul y las que mejoran la profundidad de foco. Las primeras solo permitirían el paso de La Luz azul de las pantallas y las segundas reducirían el esfuerzo que hace el ojo ante los continuos cambios de enfoque de la pantalla.

Pero esto no se quedaría ahí y es que la tecnología, a la vez que daña también ayuda. En un futuro, podríamos encontrar lentillas que midieran los niveles de glucosa. Esta lentilla “inteligente” ayudaría a las personas con diabetes a medid sus niveles de glucosa lo que sustituiría a los molestos pinchazos.

Sea cual sea el futuro de la salud ocular tendremos que tener en cuenta que la tecnología puede ayudar pero hemos que regular su uso de forma que esta ayuda no se convierta en un problema y en lugar de ir a mejor nos dañe la visión.

 

 

 

*Información de cnoo.es y propia.