<<Según lo recogido en el XLIX Congreso de la Sociedad Andaluza de Oftalmología (SAO), el frío también puede ser dañino para nuestra salud visual.

“La superficie ocular se ve afectada con cualquier alteración del medioambiental, como por ejemplo, la contaminación. Es por ello que el frío también entra dentro de “alteración medioambiental” y por lo que, en invierno, hay que proteger nuestros ojos como lo hacemos en verano: usando siempre gafas e hidratándolo con lágrima artificial”. Tal y como comentó el oftalmólogo y presidente de SAO, Ignacio Vinuesa.

De hecho, una de las dolencias más típicas de los meses en los que el frío aprieta es la conocida conjuntivitis actínica, que es, al fin y al cabo un tipo de conjuntivitis provocada por los rayos ultravioletas y que puede provocar dolor ocular, así como la sensación de tener arena o cuerpos extraños en el interior del ojo.

En este sentido, Vinuesa advierte de que La Luz del invierno puede ser igual o más potente pudiendo alterar así la superficie y también la retina. Además, otra de las posibles patologías que puede provocar durante esta época del año es el ojo seco. Esta dolencia es producida por una disminución de la función de las glándulas lagrimales, generándose una proporción lágrimas menor a la normal, o simplemente, de mala calidad.>>

 

*Información de InfoSalus