Las vacaciones nos cargan las pilas: descansamos, disfrutamos de familia, amigos y lugares nuevos, y eso el organismo lo nota. ¿A que durante esos días no sueles acusar dolencias? Pero después de unas semanas de vuelta a la rutina, lo normal es que, si no modificamos nuestros hábitos, reaparezcan las molestias cotidianas propias del entorno laboral. Además de nuestra espalda, uno de los órganos que más sufre el hecho de pasar largo tiempo frente a la pantalla de ordenador son los ojos.

Si te hablamos de que “astenopia”, es probable que este término no te sea familiar. Pero si te decimos que es sinónimo de fatiga ocular, seguro que, lamentablemente para tu vista, sea una realidad con la que tengas que lidiar a diario. La astenopia es una condición oftalmológica que se manifiesta mediante síntomas como fatiga, dolor en o alrededor de los ojos, dolor de cabeza y visión borrosa, que ocasionalmente puede derivar en visión doble. La sintomatología asociada a la astenopia suele ocurrir después de la lectura, trabajo en equipo, u otras actividades que involucran la realización de tareas visuales tediosas.

El principal enemigo del que tenemos que huir es el estrés. Tener unos ojos descansados depende muchas veces nuestro estado anímico. El hecho de sentir pesadez en la vista repercute en que la sensación de cansancio se traslade al resto del cuerpo. Por ello, resulta fundamental aplicar pautas que aseguren el bienestar de la vista. El primer paso es cuidar la ergonomía visual a la hora de trabajar. La posición, iluminación, inclinación de los ojos… son cruciales para garantizar la eficacia al realizar tareas que requieren esfuerzo visual importante.

Aparte de eso, hay técnicas de descanso como la del 20-20-20 que alivian los síntomas de cansancio ocular. Te proponemos otros cinco ejercicios que te pueden ayudar en esta labor:

·Automasaje. Cierra los ojos y coloca sobre la frente la punta de los dedos, aproximadamente un centímetro sobre de las cejas. Dibuja pequeños círculos durante unos segundos, y estira las cejas con las manos, siguiendo la forma de estas del centro hacia afuera. Por último, sitúa los dedos en la sien y realiza movimientos circulares.
·Palming. Colócate sentado frente a una mesa. Apoya los codos en ella, junta los dedos y flexiónalos, simulando la forma de un caparazón. Con las manos así, cubre los ojos, de forma que los dedos se sitúen en la frente y la nariz permanezca libre para respirar. En esta posición, mueve las manos en forma de círculos. Eso sí, sin ejercer demasiada presión sobre la zona.
·Relajación visual. Para este ejercicio, permanece de pie con las piernas un poco separadas. Gira el cuerpo y la cara lentamente hacia un lado, y a continuación hacia el otro. Sin frenar el movimiento, observa el recorrido con los ojos mientras inhalas y exhalas de forma suave.
·Cerca y lejos. Estira uno de los dedos de tu mano y colócale enfrente de tus ojos. Aleja la mano, hasta estirar por completo el brazo. Luego, vuelve a acercarlo despacio hacia tus ojos (hasta unos cinco centímetros aproximadamente). En todo momento, sigue fijamente el movimiento del dedo.
·Ochos. De nuevo, estira un dedo y esta vez haz como que escribes en el aire un ocho grande horizontal (como el símbolo de infinito). Con la cabeza inmóvil sigue el movimiento del dedo, que ha de ser suave y lento, ya que el objetivo es la relajación, y que la respiración sea tranquila.

Te dejamos con un gráfico que ilustra los consejos con los que combatir el cansancio de tus ojos. Te recomendamos que lo imprimas y coloques cerca de tu zona de estudio o trabajo, en un lugar visible, para que no dejes de tener en cuenta qué medidas tomar para que al final de la jornada tu vista no acuse los estragos de las horas de actividad visual. Libera tu vista de fatiga y estrés.

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